Publicado el 03/07/2025 por Administrador
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La captura de José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’, líder del temido grupo criminal ecuatoriano Los Choneros, ha dejado al descubierto una red de infraestructura subterránea que revela el alto nivel de sofisticación y poder con el que operaba. En la vivienda donde fue localizado en Manta, las autoridades encontraron dos búnkers y dos caletas enterradas, construidos para garantizar su ocultamiento y protección frente a operativos de seguridad.
La Policía Nacional del Ecuador, en coordinación con la Fiscalía y el Bloque de Seguridad, llevó a cabo el operativo denominado “Subterráneo”, que consistió en una minuciosa excavación con maquinaria pesada en el terreno donde se refugió ‘Fito’ durante meses tras su fuga de la cárcel de Guayaquil. Los agentes removieron capas de concreto y tierra hasta localizar estructuras subterráneas perfectamente diseñadas para camuflar su presencia.
El primer búnker hallado era una construcción en forma de “L”, de unos cinco metros de largo, con sistemas de ventilación y acceso sellado. Este espacio habría sido utilizado por ‘Fito’ como su escondite principal. A través de un muro falso se accedía al segundo búnker, donde se almacenaban armas, municiones y objetos de valor.
Además, los agentes descubrieron dos caletas enterradas: una de ellas albergaba una caja fuerte con dinero en efectivo, mientras que la otra contenía joyas de alta gama, relojes de lujo y documentación que ahora está bajo análisis de la Fiscalía. Estos escondites, cuidadosamente sellados, formaban parte de un sistema diseñado para preservar activos en caso de fuga o captura.
Durante el mismo operativo, las autoridades incautaron un arsenal compuesto por al menos 19 armas de fuego, entre ellas fusiles de asalto, más de 2.000 balas, y explosivos. También se encontraron relojes de marcas como Rolex, Cartier y Hublot, junto con 95 piezas de joyería fina. El efectivo incautado alcanzó los 7.600 dólares, pero se presume que parte del dinero pudo haber sido trasladado antes del allanamiento.
El ministro del Interior, John Reimberg, presentó los hallazgos en una rueda de prensa, calificándolos como “prueba irrefutable del poder económico y logístico del crimen organizado en Ecuador”. Subrayó que este descubrimiento revela no solo el nivel de planificación delictiva de Los Choneros, sino también la gravedad de la penetración del narcotráfico en la estructura social del país.
La recaptura de ‘Fito’ el 25 de junio ya había sido considerada un logro importante del gobierno de Daniel Noboa, en medio de una campaña nacional contra las bandas del crimen organizado que mantienen al país en estado de emergencia desde inicios de año. Ahora, con estas nuevas evidencias, la Fiscalía refuerza su caso en contra del cabecilla por cargos que incluyen narcotráfico, delincuencia organizada, lavado de activos y posesión ilegal de armas.
El líder criminal, quien permaneció prófugo durante casi seis meses tras su fuga de la cárcel de máxima seguridad, fue trasladado de inmediato a La Roca, un centro penitenciario de máxima seguridad en Guayaquil. Desde allí, se encuentra a la espera de procesos judiciales en Ecuador, mientras avanza una posible solicitud de extradición por parte de Estados Unidos.
Los hallazgos han generado preocupación internacional por la capacidad de estas organizaciones para construir infraestructuras similares a las que se han encontrado en México o Colombia. El operativo también evidencia la necesidad de reforzar los controles sobre propiedades utilizadas por líderes criminales y continuar la lucha contra redes de apoyo que permiten su encubrimiento.
Con este golpe a la logística de ‘Fito’, el gobierno ecuatoriano busca enviar un mensaje claro: no habrá refugio seguro para los cabecillas del crimen organizado, ni siquiera bajo tierra.